TARDÍGRADOS

Ciencia en español -ʟᴀ ʀᴀᴢóɴ ᴇsᴛá ᴀʜí ғᴜᴇʀᴀ-

Archive for the ‘Astrofísica’ Category

Distancia al centro del universo. El tamaño del presente: ¿Por qué parece imposible superar la velocidad de la luz en el vacío, y por qué esa velocidad parece ser una constante universal aunque no lo sea?

Posted by Albert Zotkin en noviembre 7, 2019

La velocidad de la luz en el vacío es c = 299.792.458 m/s, la cual nos llevaría a las inmediaciones de la Luna desde la superficie terrestre en menos de 1 segundo. Dicen que dicha velocidad es una constante universal, y que además de ser constante no puede ser superada independientemente del sistema de referencia desde el que se considere. Pero, si tenemos en cuenta las inmensas escalas de espacio y tiempo de nuestro universo observable, esa supuesta constante universal resulta insufriblemente lenta. Para que un rayo laser pudiera atravesar el diámetro de nuestra galaxia, la Vía Láctea, se necesitarían más de cien mil años. Está claro que las ondas electromagnéticas no son el vehículo idóneo para comunicarnos a escalas intergalácticas. De hecho hay fuerzas titánicas, que la naturaleza puede desatar, que podrían, al menos teóricamente, impulsar partículas a velocidades superlumínicas (pero, la Dirección General de Tráfico, que algunos llaman Relatividad Especial, nos prohíbe viajar a más de 299.792.458 m/s por autopistas intergalácticas 😛 ).
Hace 65 millones de años, según cierta teoría, de la que parece que se están acumulando las evidencias a favor, los dinosaurios se extinguieron debido a que un meteorito de 15 kilómetros de ancho chocó contra la Tierra. Para saber si eso fue exactamente así, alguien podría sugerirnos lo siguiente: “bastaría viajar por el espacio a una velocidad superior a la de la luz hasta llegar a un punto clave situado a más de 65 millones de años-luz de la Tierra, y observar con un potente telescopio nuestro planeta. Es decir, estaríamos observando un evento muy remoto del pasado terrestre. Eso deberia ser así porque los fotones de la colisión del meteorito con la Tierra aún no habrían llegado a ese punto clave donde colocamos nuestro telescopio. Es decir, esos fotones aun no han sido absorbidos. Pero, ¿estamos seguros de que eso sería así?. Si viajamos al doble de la velocidad de la luz (v = 2c), nuestro punto clave para observar un evento de nuestro pasado de hace 65 millones de años, estaría exactamente a 130 millones de años-luz. Si viajamos a n veces la velocidad de la luz, nuestro punto clave estaría a 65 millones de años-luz más 65/(n-1) millones de años-luz. En general, para observar un evento que ocurrió hace un tiempo t, habría que viajar a un punto clave x a una velocidad de v = nc, tal que

\displaystyle  x = c\;t+\frac{c\;t}{n-1}\\\\\\

y la observación del evento sería inmediata, es decir, no tendríamos que esperar a que ocurriera. Si quisiéramos esperar cierto intervalo de tiempo Δt a que ocurriera el evento, tendríamos que incrementar la localización x a otra más distante x‘, o incrementar nuestra velocidad superlumínica:

\displaystyle  x' = x+\Delta x = x + c\; \Delta t

Pero, ¿estamos seguros de que fotones que fueron emitidos hace 65 millones de años, desde la Tierra, aún siguen por ahí revoloteando, esperando ser absorbidos por algún sistema material?. ¿Y si resulta que es imposible superar la velocidad de la luz c en el vacío por la sencilla razón de que el fotón emitido fue instantaneamente absordbido por algún sistema material, independientemente de la distancia que separó al emisor del receptor?. La hipótesis que planteo es simple. Existiría un desfase de tiempos presentes entre dos sistemas materiales distantes. Si Alicia está separada de Bob por una distancia x constante, entonces sus tiempos presentes están desfasados un intervalos Δt = x/c. Ese desfase es relativo, y significa que el presente del sistema remoto está siempre en algún tiempo pasado del sistema material localizado en el origen de nuestro sistema de referencia.

Tu presente está en mi pasado, y en tu pasado está mi presente, porque entre tú y yo existe la distancia“.

De esta forma tan poética, eliminamos las paradojas de la Relatividad Especial de Einstein. La luz no viaja, simplemente permanece estacionaria, hasta que el fotón es eventualmente alcanzado por un sistema material anclado en una expansión concéntrica relativa.

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El misterioso rugido profundo del espacio exterior profundo

Posted by Albert Zotkin en octubre 20, 2019

Hola amigos de tardígrados. Hoy vamos a ver cómo un supuesto descubrimiento de la NASA, llamado “rugido espacial“, se convirtió en uno de los problemas sin resolver de la astrofísica. También veremos cómo la solución (propuesta por mi originalmente) es bastante prosaica, y me atrevería a decir que hasta divertida. Pero, ¿qué es ese “misterioso rugido espacial o siseo”, llamado space roar, hallado por la NASA?.

Desde 2001 hasta 2006, la NASA estuvo lanzando globos sonda con instrumentos, básicamente radiómetros, que llegaban hasta las capas más altas de la atmósfera, y allí median la radiación residual del espacio exterior.

Esos experimentos se llamaron ARCADE, rebuscadas siglas en inglés que significan Radiómetro Absoluto para la Cosmología, la Astrofísica y la Emisión Difusa. Se trataba de medir radiación electromagnética residual del espacio exterior en las longitudes de onda de unos pocos centímetros. Esas sondas llegaban hasta alturas de unos 37 km en la estratosfera. En 2011, la segunda generación de ARCADE, la ARCADE2, hizo las ultimas mediciones, y se descubrió algo misterioso, que ha quedado para los anales de la ciencia como un problema astrofísico sin resolver. El ruido electromagnético detectado proveniente del espacio exterior, era hasta seis veces mayor del que predecía la teoría. ¿Cuál era la causa de tan elevado nivel de ruido?. Nadie lo sabe.

Corregir los errores sistemáticos de medida en ARCADE2 es nuestra principal preocupación. Debemos destacar que hemos detectado emisión residual a 3 GHz en los datos de ARCADE2, pero ese mismo mismo resultado fue independientemente detectado por una combinación de datos de baja frecuencia y FIRAS

ARCADE vió hasta un 7% del cielo. La región observada aparece coloreada en este mapa esférico del cielo. El plano de nuestra galaxia, la Vía Láctea, cruza por centro

Intentemos averiguar cuál es la causa de que el ruido detectado sea hasta 6 veces más alto que el esperado teóricamente. Osea, vamos a resolver el misterioso problema número 13 listado en la sección de Problemas no resueltos de la Astrofísica y la Astronomía.

El revolucionario diseño de ARCADE lo hace super-sensible al ruido cósmico. Enfriados hasta los 2.7 grados por encima del cero absoluto, por inmersión en más de 500 galones (más de 1892 litros) de helio líquido, cada uno de los siete radiómetros de ARCADE exploró por su cuenta el cielo y objetivos de calibración.

Para resolver este misterioso problema astrofisico que nos planteó la NASA, degustemos primero este bonito video, donde podemos escuchar los extraños ruidos electromagnéticos que emiten algunos de los planetas del sistema solar, y los famosos anillos de Saturno, o los no tan famosos anillos de Urano. Evidentemente, el ruido electromagnético no se puede escuchar por un oído humano, por lo tanto lo que se hace es interpretar como sonido las ondas electromagnéticas, es decir, simular que esas longitudes de ondas electromagnéticas son de ondas sónicas:

Ahora centremos nuestra atención en los materiales y la forma de los globos sonda lanzados por la NASA para esas misiones de ARCADE.

Vemos que los globos sonda empleados en ARCADE son vulgares globos meteorológicos, hechos de latex o de cloropreno. Ahora ya empezamos a vislumbrar la causa de que los ruidos residuales detectados por las sondas ARCADE sea hasta 6 veces más altos que lo esperado. La razón es que el mismo globo sonda que campea a unos pocos metros por encima de los radiómetros, de alguna forma, actúa como antena amplificadora de esas señales electromagnéticas que se trata de detectar. Si, algo muy prosaico y ridículamente vulgar, que se les pasó desapercibido. Los globos sonda, ya completamente hinchados en la estratosfera, actúan como potentes antenas amplificadoras de señales electromagnéticas. De esta forma tan sencilla hemos resuelto el problema número 13 listado en la sección de Problemas no resueltos de la Astrofísica y la Astronomía.

Saludos estratosféricos a todos 😛

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Un pequeño paso para un tardígrado, un gran salto para la tardigridad

Posted by Albert Zotkin en octubre 4, 2019

Desafortunadamente, la sonda israelí Beresheet se estrelló contra la superficie de la Luna el pasado 11 de abril. El objetivo de esta sonda espacial, que pretendía alunizar, era la promoción de carreras de ciencias, que en inglés se abrevia con las siglas STEM (Science, Technology, Engineering, Mathematics). Pero, un fallo en el giroscopio del módulo de alunizaje desató una cadena de errores que desembocó fatalmente en el apagado del motor principal de dicho módulo, estrellándose contra la superficie lunar. La carga util que llevaba la sonda era básicamente una cápsula del tiempo digital, incluyendo lo siguiente:

1. Decenas de millones de páginas de datos.
2. La wikipedia entera (en inglés).
3. Wearable Rosetta.
4. La base de datos PanLex.
5. La Torá.
6. Dibujos infantiles dibujados por niños.
7. Un libro infantil del lanzamiento espacial.
8. Las memorias de un superviviente del holocausto.
9. La Hatikvah (himno nacional de Israel).
10. Una copia de la Declaración de Independencia de Israel.
11. Tardígrados deshidratados.

Si, has leído bien. tardígrados deshidratados. La idea de incluir tardigrados vivos (aunque deshidratados) en la sonda Beresheet fue de Nova Spivack. Este programador informático y multimillonario, sorprendió al mundo entero cuando se supo, a través de la revista Wired, que había enviado animales a la Luna. Esos animales eran tardigrados deshidratados. Te estarás preguntando, cómo es posible que si deshidratas a un animal, éste aún siga vivo. La respuesta está en que eso sólo puede conseguirlo ciertos organismos vivos extremófilos, como los tardigrados. Se supone que, si la sonda israelí no se hubiera estrellado, esos tardigrados deshidratados podrían ser recuperados algún día, traídos de vuelta a la Tierra, ser rehidratados y comprobar si aun seguían vivos. Entre las ideas extravagantes del millonario judío Spivack se encuentra la de diseminar por todo el universo la información completa para germinar seres humanos. Uno de los objetivos de la Fundación Arch Mission, de la que Nova Spivack es fundador, es enviar al espacio exterior copias de seguridad de toda la vida en la Tierra. O sea, una especie de panspermia al estilo del Arca de Noé, pero espacial. Evidentemente si Spivack, en lugar de tardigrados deshidratados, hubiera enviado embriones humanos, ahora mismo estaría entre rejas.

En el momento en que las autoridades israelíes supieron del fracaso de la misión Beresheet, ya estaban anunciando para el dia 13 del mismo mes de abril, la Beresheet-2. Me pregunto que animalitos incluirán esta vez en su carga útil. ¿Dejarán que Nova Spivack envíe a la Luna trozos de su ADN pegados a la cinta adhesiva que recubrirá en envoltorio de la capsula del tiempo?. ¿Enviarán la colección completa del Reader’s Digest?.

Amigos, el 11 de abril de 2019 fue el día donde se produjo un Un pequeño paso para el tardígrado, pero un gran salto para la tardigridad. Gracias Nova Spivack. Espero que cuando el hombre pise por primera vez el planeta Marte, lo primero que encuentre no sea una lechuga deshidratada.

Saludos, y a hidratarse bien 😛

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Hola KATRIN, ¿sabes que los neutrinos viajan más rápido que la luz, y cuánto ridículo hace la ciencia actual negándolo?

Posted by Albert Zotkin en septiembre 25, 2019

Estos días se habla mucho en los foros científicos del experimento KATRIN, que ha publicado resultados estimando un valor máximo para la masa de los neutrinos. En este experimento científico se examina el espectro de la desintegración beta (emisión de electrones) del Tritio, mediante un potente y peculiar espectómetro

Transporte por las calles de Karlsruhe (Alemania) de parte del espectrómetro del experimento KATRIN


En esta desintegración beta del Tritio, además de electrones, se emiten trillones de anti-neutrinos electrónicos por segundo. La idea central del experimento KATRIN es muy simple: Si el neutrino tiene masa, entonces siempre debe corresponder a la cantidad equivalente de energía, según la ecuación E = m c², y el espectro del electrón debería reflejar un deficit en su energía total exactamente igual a esa cantidad, y mostrar una forma diferente en dicho espectro.

En el artículo científico que describe los resultados de las mediciones, titulado,An improved upper limit on the neutrino mass from a direct kinematic method by KATRIN, y cuyo preprint puede encontarse en arXiv, aqui, y donde firman más de 210 autores de más de 36 institutos, centros de investigación y universidades, se comete una de las tropelías más flagrantes y ridículas de la historia de la ciencia. Se trata del conocido sesgo cognitivo, pero esta vez se deja al descubierto con tal evidencia y desdén que más parece que lo hagan a propósito que un descuido. Veamos paso a paso en qué consiste ese sesgo y por qué los tontos del culo de los blogs que le siguen el juego a lo políticamente correcto del consenso oficial, hacen todo lo posible por obviar esa tropelía, mirando para otro lado y silbando, cuando no mintiendo.

En el apartado de resultados finales de dicho artículo, se dice que la mejor estimación para el cuadrado de la masa del neutrino es de

m_{\nu}^2=\left(-1.0^{+0.9}_{-1.1}\right)\;\text{eV}^2

es decir, para cualquiera que sepa leer estos resultados tenemos un valor medio que es un número real negativo de -1.0 electrovoltios al cuadrado, afectado con cierta incertidumbre de medida. Es decir, tenemos que el cuadrado de un número es un valor negativo. Eso solo es posible si la masa de un neutrino es un número imaginario puro. O sea un valor medio, expresado por el número complejo:

m_{\nu}=\left(1.0^{+0.94}_{-1.0}\right)i\;\text{eV}

Por su puesto, el valor central de -1.0 está a simplemente una desviación típica de cero. La pregunta es ¿por qué la región negativa de la masa al cuadrado está excluida, y considerada como no física, es decir, como algo que no puede darse físicamente?. Por lo tanto, el sesgo cognitivo está en que, a priori, se está diciendo que el valor negativo del cuadrado de una masa es algo físicamente imposible, cuando de hecho debería ser una cuestión a dilucidar experimentalmente, nunca a priori. ¿Cuantas tropelías más nos están metiendo dobladas?. Esta que apunto hoy aquí es descaradamente evidente.

Esta tropelía cometida en el artículo científico del experimento KATRIN, que ya he apuntado arriba, fue debidamente denunciada por Alan Chodos, el cual elevó un comentario suyo a arXiv, dejando en evidencia esa chapuza de artículo firmada por más de 210 autores de más de 36 institutos, centros de investigación y universidades.

Comentario de: Alan Chodos
Departamento de Física, Universidad de Texas, Arlington
alan.chodos@uta.edu

Sumario: Hacemos notar que el valor central del experimento KATRIN tiene masa al cuadrado negativa, y nos preguntamos por qué se excluye del análisis estadístico a priori.

Introducción, discusión y conclusiones: El nuevo límite superior para la masa del neutrino electrónico, que ha sido publicado recientemente del experimento KATRIN, no sólo merece ser destacado por su gran precisión de medida, sino también por el hecho de que el valor central de dicha medida resulta ser un valor negativo, representando una masa al cuadrado, lo cual viene siendo ya habitual en una larga tradición de medidas de las masas de los neutrinos, desde hace ya varias décadas.

Por su puesto, el valor central resulta estar a una desviación típica respecto a cero. Por lo tanto, resulta absolutamente adecuado decir que se trata de un límite superior, y no una medida de una masa no nula. Sin embargo, tal y como se indica en el informe, la región negativa de la masa al cuadrado está excluida a priori, y marginada (ignorada) como algo no físico (algo que no puede darse en la naturaleza) al realizar los análisis estadísticos, siguiendo la practica de muchos de los autores que firman el artículo.

El propósito de esta breve reseña es señalar que esa es una mala praxis, una restricción inapropiada. Que los neutrinos tengan o no una masa al cuadrado negativa, es una cuestión experimental. Al menos, los autores deberían incluir un análisis alternativo en el que la posibilidad de una masa al cuadrado negativa fuera permitida.

Los trabajos teóricos sobre neutrinos en espacio-tiempo superlumínico se remontan hasta la mitad de los años ochenta. Muchas ideas especulativas al respecto puede que no sean muy relevantes, pero a pesar de todo, la posibilidad de que el neutrino sea un taquión sigue abierta, y no debería ser descartada, y menos aún, descartada antes de iniciar cualquier análisis.

En conclusión: si los neutrinos poseen masa imaginaria cuando aplicamos los formalismos de la Relatividad Especial de Einstein, eso quiere decir que son taquiones (partículas que viajan a velocidades superiores a la de la luz). Con lo cual, tanto el Modelo Estándar de la Física Cuántica, como la Teoría de la Relatividad de Einstein, se pueden ir ya, sin demora, por el sumidero de la historia de la ciencia, a pesar de lo que nos diga la famosa ciencióloga (drag queen, y reina del chismorreo mainstreamófilo) la Mula Francis.

Saludos

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Cienciología y ondas gravitacionales

Posted by Albert Zotkin en noviembre 3, 2018

Los que creen en la existencia de las ondas gravitacionales son llamados wavebudos (del inglés wave = onda, y del español embudo = objeto ancho por un lado y estrecho por el otro). Aquellos que creen que LIGO detectó realmente ondas gravitacionales, además de wavebudos, pertenecen a la secta de los LIGOrianos. Lo que LIGO nos viene presentando como “verdad absoluta” se llama pseudociencia. Cuando rara vez responden por escrito a las criticas o dudas de su “verdad absoluta“, siempre, en el mejor de los casos, empiezan y acaban diciendo que esos críticos no han entendido bien sus datos ni sus métodos, y sus creyentes LIGOrianos se lo creen.
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¿Qué diferencias hay entre la secta llamada Iglesia de la Cienciología y LIGO?. Básicamente ninguna. Ambas sectas son un sistema de creencias que utilizan la ciencia como fundamento y justificación de su culto, pero en realidad, son solo eso, sectas religiosas. Aquellos que desde dentro o desde fuera, defienden esos credos, la única razón que les asiste es la fe, es decir, la anti-razón. Cuando alguien que posee prestigio científico (aunque, en muchos casos, no se sepa muy bien en qué consiste eso de tener prestigio, o por qué se llegó a tenerlo) le dice a los legos en la materia que han detectado ondas gravitacionales, esos legos en la materia tienen dos opciones, creérselo o no. Los que se lo creen quedan tachados como wavebudos y automáticamente son relegados al rincón de los LIGOrianos. Los que no se lo creen son tachados como tarados, magufos o crackpots, y automáticamente son comparados y asimilados con quienes creen que la Tierra es plana, o con quienes aseguran que el hombre nunca pisó la Luna. Leamos por ejemplo, el artículo pseudocientífico del bien conocido divulgador de cienciología La Mula Francis, titulado Las dudas infundadas sobre la observación de LIGO de las ondas gravitacionales. Ese artículo divulgativo (por llamarlo de alguna forma, deberia ser llamado artículo de apostolado de la fe) rezuma sectarismo y sesgo LIGOriano por todos los costados, y sugiere que todo aquel impío que no cree en los postulados de la Santa Iglesia LIGO debe ser quemado en la pira del ostracismo, silenciado, apartado, y sus escritos quemados también con él, mediante rito Fahrenheit-451. Este divulgador, cientólogo donde los haya, sugiere también que, puesto que ya están todos los LIGOrianos hartos de que se ponga en duda su fe, y que todo es ya tan cansino, a partir de ahora se dé carpetazo definitivo al asunto y que Pedro Sanchez redacte un Decreto de Ley por el que la existencia de las Ondas Gravitacionales quede oficialmente declarada como verdad absoluta e indiscutible.

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Una de las justificaciones más pueriles, para defender los resultados de LIGO, que hace este magufo de la cienciología en su lamentable artículo, es que, puesto que miles de estudiantes y fisicos de todo el mundo han conseguido obtener los mismos resultados que LIGO, usando sus datos y metodologías, entonces los científicos criticos daneses están equivocados, no han conseguido entender bien lo que miles de estudiantes si entendieron. Lo que no dice este magufo mainstreamófilo es que si aplicas el análisis estadístico y los métodos de esos científicos daneses sobre los miles de resultados de los estudiantes que, supuestamente coinciden con los oficiales de LIGO, obtienes ruido correlacionado inexplicable e inadmisible, es decir, obtienes unas dudas tremendas de que los resultados de LIGO sean correctos.

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Regreso a Nueva Avalon

Posted by Albert Zotkin en octubre 14, 2018

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Nuestro trabajo en Alteriona terminó. Recogimos todas las máquinas y equipos, y nos despedimos de John Hurt, el capataz, el cual se quedó el resto del año, hasta la siguiente temporada, en tareas de mantenimiento de los Xarebots. Nuestro transporter nos esperaba en el hangar 18 (cerca de los Altos PAKed-3), y allí nos recibió la tripulación del Boreas Delta, con el comandante Andre Lee al mando.

Abandonamos Kepler-452a, más conocido como Perdix, el planeta más cercano a la estrella Kepler-452, una enana amarilla de tipo G2, a unos ciento cuarenta años luz del Sistema Solar, y a sesenta y ocho de Aldebarán. La temperatura media de este planeta es de unos -3 ˚C, y su gravedad es de 7.4g. Su atmósfera está principalmente compuesta de metano y dióxido de carbono, (irrespirable), y sus principales recursos mineros son titanio y diamante. Posee tres lunas, Darkota, Landela y Kurtex. Básicamente es un desierto inerte, carente de vida.

Nuestro destino es Kepler-452b, más conocido como Dédalo I, es el segundo planeta que orbita la estrella Kepler-452. Es un planeta rocoso parecido a la Tierra, pero con un 98% de su superficie cubierta de agua liquida. Posee una luna, Creneis, y su gravedad superficial es ligeramente mayor a la terrestre, 10.2g. Su temperatura media es de 15 ˚C. Allí, los antiguos Estados Unidos de Eurasia construyeron Nueva Avalon, en el páramo Pektor, un núcleo residencial para reservistas y controladores de Adocs, que aún está en proceso de crecimiento modular.

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Foliación transfinita de la conciencia de Ridley

Lo que pocos enterótidos saben es que en la marisma Pektor, donde se enclava Nueva Avalon, se encuentra el tercer defecto topológico del espacio-tiempo conocido de nuestro universo. Se llama Bucle Asimétrico Intersticial Ilion31. Este defecto topológico espaciotemporal fue aprovechado por los Antiguos para construir y testar su primera Stargate. La atracción turística más curiosa de Ilion31 es su formación en paralelo de tres espejos cuánticos, separados por dos interticios de treinta metros. Desde Ilion31 puedes ver tu propia nuca un número infinito de veces. Y lo curioso es que si dispararas con un arma de fuego a una de esas imágenes, la bala impactaría en tu nuca realmente.

Aún quedan muchos misterios y maravillas por descubrir cerca de Dédalo I

Me llamo Amadeus Wilder, y soy el capaz del equipo de mineros M65 de la empresa αTitanic Inc. Nuestro viaje de regreso a Nueva Avalon, a bordo del Boreas Delta, durará 4 meses, a una velocidad de crucero de doscientos cincuenta mil kilómetros por hora.

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La velocidad de la luz no es una verdadera velocidad, es una latencia

Posted by Albert Zotkin en mayo 25, 2018

Hola amigos de Tardígrados. Hoy vamos a estudiar algunos aspectos de uno de los fenómenos más extraños y misteriosos de nuestro universo, la luz. Tambíén llamada fotones, ondas, energía o radiación electromagnética. La luz es, junto con la gravedad, uno de los misterios más grandes de la física. Aunque pudiera parecer que las ondas electromagnéticas ya no poseen ningún misterio para la Física, en realidad si los posee, y profundos. ¿Qué es la luz?, ¿Es una onda o es una partícula?. Depende (como diría un gallego). Depende, del instrumento y el experimento que realicemos, la luz nos aparecerá como partícula o como onda, pero nunca como una mezcla de las dos. En un experimento nos parecerá que es una partícula que llamamos fotón, y en otro bien distinto, como una onda electromagnética de cierta frecuencia y longitud de onda. Eso es ya bien conocido en la Física, y se llama dualidad onda-partícula. Sin embargo, independientemente del experimento que realicemos para saber si la luz es partícula o es onda, lo que sí parece ser invariante es que se nos manifiesta siempre como propagándose a cierta velocidad finita. Según el medio en que se propague, dicha velocidad tendrá un valor u otro, pero siempre el mismo si el medio es el mismo.

El vacío puede también ser considerado un medio. El realidad el vacío sería el único medio por el que puede propagarse la luz, y su velocidad sería la constante c. Sería pues una especie de éter, aunque la palabra éter es una palabra maldita para los maintreamófilos, ya que suplantaría al sacrosanto espacio-tiempo de la relatividad Einsteniana, y eso sería un sacrilegio (Einstein dijo: “no hay éter“, y eso es Verbum Dei). Cualquier otro medio distinto al vacío ya implica la existencia de materia intermedia entre emisor y receptor, con lo cual, la velocidad de propagación, en ese medio distinto al vacío, sería siempre menor a la original c. Pero, un fotón no debe ser nunca visto como una “pelotita” que revolotea por ahí, desde que es lanzada por el emisor hasta que es captada por el receptor. Los fotones, no son partículas libres, sino partículas virtuales. ¿Qué significa que una partícula sea virtual en lugar de libre?. La principal propiedad es que una partícula virtual parece haber sido emitida “hacia atrás en el tiempo” a la vez que “hacia adelante“. Existe una especie de transacción secreta entre el emisor del fotón y el receptor. Y esa transacción (“papeleo burocrático“) empieza a tener lugar mucho antes de que la partícula sea emitida realmente. ¿Por qué es eso así?. Imagina que una fuente emisora de fotones los lanzara al medio (el vacío), sin que existiera un receptor para cada una de esas partículas emitidas. Esos fotones, o algunos de ellos, nunca serían absorbidos. Y si un fotón no es absorbido no existe transferencia de energía, con lo cual, el fotón virtualmente nunca habría sido emitido. Esa es la razón por la cual, cuando un fotón es emitido, será con absoluta seguridad absorbido eventualmente por algún sistema material. ¿Qué ocurriría si una fuente emite realmente un fotón que nunca será absorbido?. Pues sencillamente que esa energía se perdería, y eso significaría, que el universo perdería energía, se enfriaría, sería un sistema termodinámico abierto. Seria un absurdo más. Pensemos por ejemplo, el caso contrario, un sistema material que absorbe un fotón, el cual nunca fue emitido por ninguna fuente. Señoras y señores, estamos ante la presencia de las famosas paradojas que tanto les gustan a los Einsteinianos y demás especímenes, mainstreamófilos. Esa energía, que salió del emisor, no llegaría a ninguna parte, sería como si la energía pudiera destruirse. Puesto que la energía no puede destruirse ni perderse para siempre, cuando un fotón es emitido es porque será absorbido con total seguridad tarde o temprano, y cuando un fotón es absorbido es porque antes fue emitido por una fuente. Ese es el realismo que hay que imponer en la física, el sentido común, nada de paradojas ni viajes en el tiempo.

Enfoquemos nuestra atención un poco más en el punto del que estamos hablando hoy: la velocidad de la luz en el vacío, c. De hecho, esa supuesta velocidad sería una velocidad de fase, c = vp, en contraposición a la velocidad de grupo, vg. Es decir, según el conocimiento de la Física oficial, la mainstreamófila, la del Libro Sagrado, toda onda posee una velocidad de fase y una velocidad de grupo, las cuales no siempre coinciden en un mismo valor. La velocidad de fase está definida como el cociente entre la longitud de onda y el periodo, vp = λ / T, o lo que es lo mismo, el cociente entre la frecuencia angular y el número de ondas, vp = ω / k. En cambio, en el Libro Sagrado de la Física Mainstreamófila, la velocidad de grupo se define como la derivada parcial de esa frecuencia angular respecto del número de ondas, es decir, vg = ∂ω / ∂k. Luego la información y la energía que transporta una onda electromagnética, viajarían por el espacio según la velocidad de grupo. Pero, si nada hay que disperse en el vacío a dicha onda electromagnética, entonces esa velocidad de grupo coincidiría con su velocidad de fase, vp = vg. Y eso siempre ocurre cuando la frecuencia angular, ω, es directamente proporcional al número de ondas, k.

Veamos ahora que significaría que esa velocidad de la luz en el vacío sea una constante c = 299792458 m/s, siempre la misma, independientemente del sistema de referencia desde el cual la midas. Imagina que viajas cómodamente en tu coche por la autopista, y cada cierto tiempo miras el velocímetro, (sobre todo para controlar que no te cace uno de esos radares ocultos y te pongan una multa por exceso de velocidad). Compruebas que tu velocidad es constante v = 90 km/h. Sin embargo, tu velocidad real podría ser otra muy distinta a esa que lees en el velocímetro del tu coche. Matemáticamente hablando, la velocidad que lees en tu velocimétrico es un residuo o resto. Imagina que tu velocímetro es como la esfera de un reloj, pero en lugar de tener 12 divisiones, una por cada hora, posee 299792458, una por cada metro por segundo. Cuando tu velocímetro marca el cero, entonces eso indicaría que tu coche está parado, o también que tu coche viaja a la velocidad de la luz, c. Pero, eso parece imposible, ¿no?. Si algo está parado, no puede estar viajando a la vez a otra velocidad distinta a cero, si se mide en el mismo sistema de referencia, ¿verdad?.

El problema es que el velocímetro de nuestro coche es circular, y sólo posee 299792458 divisiones, una por cada metro por segundo. Por lo tanto, toda velocidad v, superior a c, será matemáticamente truncada a su residuo:

\displaystyle v\equiv 0{\pmod {c}}
Hay una clase de partículas elementales llamadas leptones. Y nos preguntamos: ¿qué ocurriría si un electrón, que es un leptón, supera la velocidad de la luz, c?. Sí, ya sé que eso, en el libro gordo de los maintreamófilos, se dice que es imposible. Pero, ¿qué apariencia tendría en nuestro universo relativista tal “imposible fenómeno“?. Pues, si eso ocurriera, lo que veríamos sería un muón, viajando a una velocidad residual, es decir, una velocidad sublumínica. Y en contrapartida por truncar su velocidad superlumínica, su masa se incrementaría, de tal forma que la energía total de la partícula siguiera siendo la misma. Eso explicaría por qué vemos hasta tres generaciones de leptones, pero claro, esa explicación tan bizarra y estúpida está descartada por la sacrosanta verdad absoluta del libro gordo de los maintreamófilos.

Profundicemos un poco en esta idea de los leptones superlumínicos. Supongamos que un electrón supera la velocidad de la luz en el vacío, llegando hasta una

\displaystyle v_e = k c + \frac{c}{n}

Donde k y n son enteros positivos mayores que la unidad. Esto significa que el residuo es

\displaystyle \frac{c(k n + 1)}{n}\equiv 0{\pmod {c}} = \frac{c}{n}
Eso quiere decir que, en nuestro universo observable, lo que veríamos sería un muón viajando a una velocidad sublumínica, el residuo vμ = c/n. Luego la energía total del electrón superlumínico debe ser igual a la energía total del muón sublumínico (la energía total de una partícula es la suma de su energía potencial y su energía cinética):

\displaystyle m_e c^2 + K_e = m_{\mu}c^2 + K_{\mu}

Dividamos ambos lados de la ecuación por la energía potencial del electrón, m_e c^2:

\displaystyle 1+ \frac{K_e}{m_e c^2} = \frac{m_{\mu}}{m_e} + \frac{K_{\mu}}{m_e c^2}
Si aproximamos clásicamente la energía cinética del electrón y la del muón tendremos:

\displaystyle K_e=   \frac{m_e v_e^2}{2} = \frac{m_e c^2 (kn+1)^2}{2n^2}\\ \\ K_{\mu}=   \frac{m_{\mu} v_{\mu}^2}{2} =  \frac{m_{\mu} c^2}{2n^2}
Con lo cual, la relación entre la masa del electrón y la del muón sería:

\displaystyle 1+ \frac{(kn+1)^2}{2n^2}=  \frac{m_{\mu}}{m_e} + \frac{m_{\mu}}{m_e}\left(\frac{1}{2n^2}\right) \\ \\ \\  \frac{m_{\mu}}{m_e} = \frac{1+2 k n+2 n^2+k^2 n^2}{1+2 n^2}
Por otro lado, sabemos experimentalmente que la ratio entre la masa del muón y la del electron es:

\displaystyle  \frac{m_{\mu}}{m_e} = \frac{105.6583745}{0.510998928}=206.768
Eso significa que, desde la aproximación clásica, un electrón sólo podría superar la velocidad de la luz en el vacío (n = 1) a partir de cierto número de ciclos k de c, que serían:

\displaystyle k =-1\pm \sqrt{3\frac{m_{\mu}}{m_e} -2}=-1 \pm 24.8657
Luego, desde la aproximación clásica, para que un electrón emerja como un muón debe adquirir una velocidad superlumínica base de:

\displaystyle v_e = c(k + 1)= 25.8657 c
Pero, ¿por qué digo en el título de este artículo que “La velocidad de la luz no es una verdadera velocidad, es una latencia?. Pues lo digo, porque, no es la velocidad clásica con la que imaginamos a un objeto moverse en el espacio. Lo que llamamos luz no se mueve por ningún espacio, es simplemente una transacción cuántica no-local entre dos o más sistemas materiales. Es no-local porque se produce a distancia, sin que el intermediario, el fotón, tenga que pasar por todos los puntos intermedios del intervalo espacial que los separa. Por eso, esa transacción posee una latencia, es decir, un retardo. Al dividir el intervalo espacial por el retardo siempre obtendremos la constante c, si esa transacción es en el vacío. Y para que esa constante sea una verdadera constante, debe ocurrir que la latencia (el retardo) sea directamente proporcional al intervalo espacial. La implicación más interesante de que esto sea así es que esa transacción empieza instantaneamente, sin demora.

Por ejemplo, supongamos que hacemos un ping (eco) con un rayo láser sobre la superficie de la Luna.

Tardaremos aproximadamente 2.5 segundos en ver nuestro rayo Laser reflejado, es decir, que la transacción electromagnética duró (tuvo una latencia de) 1.25 segundos en la ida, y otros tantos 1.25 segundos en la vuelta (reflejo). Pero, la transacción en la ida comenzó instantaneamente desde el mismo momento en que el rayo láser es lanzado desde la superficie de la Tierra, y dicha transacción termina exactamente a los 1.25 segundos. ¿Qué significa esto?. Significa que si supiéramos y pudiéramos construir un detector de media transacción (ansible), nuestro ping lunar sería detectado en la mitad de tiempo. Sería como si el fotón emitido por el láser hubiera viajado a dos veces la velocidad de la luz en el vacío. Pero, esa tecnología de los detectores de submúltiplos de transacción electromagnética no parece que se vaya a hacer realidad pronto, sobre todo si tenemos en cuenta qué teorías físicas imperan en la actualidad, y cuánto tiempo queda aún para que sean desterradas definitivamente. Los detectores de submúltiplos no serán realidad al menos hasta dentro de 1000 años o más, si tenemos en cuenta el ritmo real al que avanza la ciencia y la tecnología humanas.

Pero, podemos entrever cómo funcionaría un detector de submúltiplos. Cuando hacemos ping sobre la Luna, sabemos que observaremos el fotón reflejado al cabo de 2.5 segundos, y ese sería un suceso seguro, es decir, existiría una probabilidad p = 1 de que al cabo de 2.5 detectaremos el reflejo. Con un detector de submúltiplos de media onda, esa probabilidad se reduciría a la mitad si queremos detectarlo al cabo 1.25 segundos. Supongamos que nuestro ping contiene la información de un bit, representado por un 1. Entonces para detectar el submúltiplo con probabilidad segura, p = 1, necesitaríamos más de una antena, separadas espacialmente cierta distancia, cuantas más mejor. Pero, el problema se complica, ya que al estar separadas las antenas, no podremos integrar clásicamente la información completa en tiempos inferiores al de la latencia de la transacción.

¿Qué sería básicamente un ansible de submúltiplos (detector)?. Básicamente sería una antena multibanda. Supongamos que una antena normal, estándar, emite un único fotón hacia un ansible que se encuentra a 299792458 metros en el vació, y lo sintonizamos a media onda. Entonces, ¿seremos capaces de detectar el fotón en la mitad de tiempo, es decir, en 0.5 segundos¿. El ansible conseguiría ver un submúltiplo de ese fotón, no el de la frecuencia principal, con lo cual, la información sería redundante en todos y cada uno de sus múltiplos y submúltiplos, y cada uno llegaría a su ansible detector (no necesariamente el mismo) a un tiempo distinto.

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¿Qué es el universo?, ¿por qué existe?, ¿tuvo realmente un principio?

Posted by Albert Zotkin en abril 24, 2018

Hola amigos de Tardigrados. Hoy os voy a regalar algunas pinceladas autobiográficas, no exentas de sorna.

Cuando nací, hace ya muchos años, tuve una sensación muy desagradable, y lo recuerdo perfectamente. Alguien me azotó con fuerza, me puse a llorar, abrí los ojos y me vi boca abajo cogido por los pies, con el cordón umbilical ya cortado, y me pregunté que coño era todo esto. Cuando me di cuenta, mi llanto se agudizó con rabia. Me había dado cuenta de que había nacido el universo y de que me esperaba un arduo camino lleno de vicisitudes, hasta llegar a comprender totalmente el sentido que tenía todo esto.

Cuando llegué a los tres años de vida, un día me encontré jugando, en la calle de tierra, con un juguete de madera que mi padre había fabricado para mí. En un descuido, cuando me aburrí del juguete, alguien me lo robó. Mi madre me preguntó dónde estaba el juguete, qué había hecho con él, pero no supe qué responder. Me quedé un rato más sentado en la calle de tierra, miré hacia el final de la calle y vi al hijo del vecino jugando en la puerta de su casa con mi juguete, que ahora era suyo, porque mi juguete al ser abandonado por mi, tuvo la suerte de conseguir ser adoptado por un nuevo dueño. Nunca lo recuperé, ni supe más de él. Pero, aquel mismo día tuve un pensamiento lleno de lucidez en el mismo sitio donde me robaron el juguete. Ese pensamiento tan lúcido era el siguiente: “todo lo que existe, (que ahora llamamos universo) nunca tuvo un principio y nunca tendrá un final. Y esa es la razón más simple que explica todo lo complejo. Algo que es eterno no tiene necesidad de ser creado“.

Amigo lector, te estarás preguntado, cómo es posible que a mi corta edad, yo pueda haberme preguntado esas cosas tan profundas o incluso recordar el momento de mi nacimiento. El momento de nuestro nacimiento constituye un cambio de medio muy brusco. Es como darse un chapuzón en agua helada, el auténtico bautismo. A esa sensación, tarde o temprano la vistes con elementos reconocibles para poder ser recordaba. En cambio, el pensamiento cosmogónico que elaboré a los tres años de edad, no es la típica clase de pensamientos que se suelen tener los niños de esa edad, lo reconozco. También puede ser que todo haya sido un cúmulo de falsos recuerdos, y yo esté alucinando con ellos, creyendo que fueron reales alguna vez en mi experiencia vital.

Nacimiento del Universo

Siguiendo este razonamiento cosmogónico, podemos afirmar que todo lo que existe en el universo, no es que esté conectado de alguna manera, sino que es la misma cosa, aunque observada parcialmente y desde puntos de vista diversos. Por lo tanto, no es extraño, que lo que en física cuántica se llama “entrelazamiento cuántico“, sea en realidad, no entrelazamiento, sino la constatación de que todo en este universo es parte de todo. Nada está conectado, porque el concepto de conexión implica la existencia previa de entidades separadas, aisladas. El nexo universal, es pues la interconexión necesaria de algo que nunca estuvo separado, sino que cualquier parte es necesariamente coherente con todas las demás.

¿Por qué existe el universo?. Existe una corriente de consenso oficial, que yo suelo llamar sarcásticamente “mainstreamófila“, en la cual algunos de sus gurús exponen con orgullo preguntas estúpidas a cerca del universo, como por ejemplo esta: ¿”Por qué hay algo donde no debería haber nada“?. Es más que evidente que toda pregunta estúpida tiene la interesante propiedad de contestarse a sí misma. “Mire usted, hay algo, porque si no hubiera nada, nadie tendría la posibilidad de hacerse esa pregunta estúpida, ¿ok, tonto del culo?“. Preguntas de este estilo se las he oído a muchos “gurús“, que van por ahí dando charlas, y participando en debates, entrevistas, etc, y cobrando dinero por todo ello, y haciéndose los interesantes y super-inteligentes gallitos que todo lo saben. Uno de esos gallitos, es Bryan Greene, y en youtube puedes encontrar miles de videos, como este que pongo de muestra,

mostrando lo super-inteligentes que son todos estos “gurús” del “universo de pacotilla” que nos explican. La lista de estos gurús mainstreamófilos, que están ahí para darnos lecciones a todos, se extiende casi hasta el infinito. Además de Bryan Green, están Sean Carroll, Max Tegmark, y miles más.

Básicamente, todos son “influencers” de la corriente yanqui de la posverdad, donde el multiverso, la teoría de cuerdas, la supersimetría, y las ondas gravitacionales son algunos de sus pilares de sustentación, de sus carteras repletas de billetes, por adoctrinar a las masas con sus mierdas. He elegido ese video de youtube, al azar. Entras en youtube, escribes en la barra de búsquedas el nombre de algunos de estos gurús y te salen miles de videos encontrados, todos hablando de la misma mierda ( el Big Bang, las materia oscura, la energía oscura, los agujeros, negros, el multiverso, las ondas gravitacionales, etc, etc, etc). Y lo más gracioso de todo es que te lo venden como si fuera la Verdad Absoluta e Indiscutible. Respecto a la inflación cosmica, lo único que está inflado realmente es el ego de todos estos gurús, y sus respectivas billeteras.

Transcribramos y analicemos brevemente ese video que he puesto de muestra, de todos estos “gurús tan geniales“:

“La ultima pregunta”: ¿Por qué hay algo en lugar de nada”. Por todos los países esta cuestión ha desconcertado e intrigado a muchos filósofos, científicos y teólogos. Si resulta que es un universo eterno, o es una deidad eterna, parece que nadie ha podido responder con coherencia por qué eso debe ser así, en un sentido u otro. Sin embargo, hay al menos algo que sí podemos saber, algo que tiene una existencia innata, algo que se deja capturar racionalmente.

Max Tegmark: Por su puesto, si dices que existimos porque algo nos creó, y que antes otra causa creó a esa, etc. Entonces, siempre estarás buscando la siguiente causa que creó la causa anterior, nunca acabarás de buscar. Pero, yo creo que hay una especie de objeto real ahí afuera que fue claramente no creado. Y hay objetos matemáticos, como el cubo, por ejemplo, y no estoy hablando de cubos como terrones de azúcar, o que sea una especie de combustible físico, sino de un objeto matemático, conocido por los matemáticos como el cubo sobre un dodecahedro, sobre una esfera, o un espacio vectorial. Todos estos objetos existen, independientemente del espacio y el tiempo, existen claramente fuera de ese universo espacio-temporal. Ese cubo no fue creado hace 14 millones de años en el Big Bang, ¿verdad?. Y sin embargo, ves que ese objeto ya existe ahí, inmutable, perfecto siempre. Existe, y tienes la impresión de que ese objeto ya existía antes de que pensáramos en él, que nosotros no hemos inventado ese cubo. La idea de que ese objeto es un cubo no es una idea arbitraria, una idea que pueda ser inventada.

Esto explica por qué los objetos matemáticos existen, pero ¿por qué existen los planetas, las mentes, las rocas?

Bryan Greene: El multiverso simulado, aunque viene con mucho razonamiento directo en la matriz cuyos cerebros están siendo estimulados para pensar que están en una determinada realidad, aunque no lo estén, sino que son entidades simplemente instaladas en receptáculos de hardware, conectadas a un computador central. Ese podría ser el caso. La razón por la que yo hablo de esta idea en mi libro, no es porque me la tome en serio. Pero hay una conclusión interesante: que esta clase de razonamiento te permite hacerte la siguiente: pregunta ¿son las matemáticas una descripción de la realidad, o son por sí mismas la misma realidad?. ¿Son las matemáticas algo inventado, o es algo descubierto, algo que ya estaba ahí antes de que se nos ocurriera pensar en ello? ¿Son algo preexistente que ya formaba parte del tejido del tapiz que es la realidad?. El multiverso simulado del que hablo en mi libro, te da la posibilidad de hacerte es pregunta. Porque si tu y yo, formamos parte ahora mismo de la misma simulación informática. Eso esta muy bien, siento que es real para mí, y es un buen disfraz con el que la realidad nos quiere hacer creer que no estamos en ninguna simulación informática. Pero, imagina que abrimos ese computador donde se está ejecutando la simulación, y miramos lo que hay dentro, ¿qué veremos?. Lo que veríamos sería algo muy parecido a infinidad de ceros y unos siendo manipulados mediante infinidad de ecuaciones matemáticas. Por lo tanto, si eso es lo que somos, entonces, seríamos sólo matemáticas. Seriamos solo el despliegue, el resultado de aplicar ecuaciones matemáticas sobre objetos matemáticos, para transformarlos o crear otros nuevos. Y eso significaría que las matemáticas serían la misma realidad, la realidad misma.

Max Tegmark: Una de las cosas mas interesantes que hemos descubierto, a lo largo de los siglos, es que las matemáticas están por todas partes. Ya Galileo nos explicaba que la naturaleza, el libro de la naturaleza, está escrito en el lenguaje de las matemáticas, y después de que él hiciera esa observación, la gente fue descubriendo más y más regularidades, más simetrías, maravillosas relaciones matemáticas. Descubrieron y se sorprendieron de ver cómo con las matemáticas se podía modelar tan bien la realidad. Después se descubrió el Modelo Estándar de la Física de Partículas, Y la razón por la que yo creo que la naturaleza puede ser descrita tan bien mediante las matemáticas es que, en una ultima y muy profunda instancia, la naturaleza son matemáticas.
Y ahí está la respuesta a tu pregunta.
No, ni la naturaleza es en sí misma matemáticas, ni estamos en una simulación informática. Por mucho que se empeñen Bryan Green, Max Tegmark, y muchos otros gurús de la posverdad, en adoctrinarnos con sus ideas, nuestro universo, es real, no es una simulación, y tampoco está hecho de matemáticas. Si el universo fuera matemáticas, entonces sí habrían muchas probabilidades de que todo fuera una simulación informática. La prueba de que nuestro universo no es matemáticas está en que hay cosas que las matemáticas no puede modelar. Por ejemplo, la emergencia de la consciencia humana, no puede ser simulada desde procesos y estructuras matemáticas.

La mente humana nunca podrá comprenderse totalmente a sí misma, siempre quedarán recintos psíquicos inaccesibles. Pero, no hace falta ejemplos tan rebuscados para darse cuenta que las matemáticas no pueden modelar perfectamente la naturaleza, y menos identificarse con ella. El ejemplo más simple que se me ocurre es la suma 1 + 1 = 2. En esa sencilla ecuación hay un ejemplo perfecto de pérdida de información. Si nos dan el resultado, 2, y nos piden que hallemos los números desde los que alguien realizó la suma, nunca podremos saber qué sumandos fueron utilizados. Esa información se pierde de forma irreversible cuando se realiza la suma. Luego, las matemáticas no tienen memoria. Si la naturaleza fuera sólo matemáticas, sería un ente sin memoria. Supongamos, ahora, que la naturaleza, el universo, fuera el continuo resultado de una simulación informática ejecutándose en una especie de super-ordenador. Lo más parecido a eso que podemos imaginar sería un fractal infinito, como el que realicé hace ya algunos años con el titulo de “fragmento de Arrenia II

Yo poseo todo el código fuente, y todas las ecuaciones matemáticas necesarias para generar esa clase de fractales infinitos. Navegar por un mundo infinito de esas características, un mundo sin bordes, es muy aburrido. Cualquier parte se parece a cualquier otra, nada es especialmente interesante, todo aparece básicamente inerte y estático. La tercera dimensión se confunde con la cuarta, es decir, con la escala. Los colores son falsos. En un fractal solo existe la información de qué puntos pertenecen al conjunto y cuales no. Un punto está dentro o fuera del conjunto que caracteriza al fractal si cumple una serie de propiedades al ser evaluado desde una ecuación matemática. El fractal infinito Arrenia II podría perfeccionarse, y conseguir que aparecieran estructuras dinámicas, transformándose, naciendo unas de otras, incluso se podría conseguir que el observador que lo navegue sienta las texturas, la dureza o blandura, de las superficies de ciertas estructuras, o si están más calientes o frías que su tacto. Incluso podríamos conseguir introducir leyes físicas como la de la gravedad. Pero, Arrenia II seguiría siendo un fractal, infinito, pero fractal. Eso sí, sería más interesante de navegar ahora que antes, porque podrían existir zonas sorprendentes dispuestas a ser descubiertas, muy distintas a las zonas más comunes. Incluso podrían existir zonas que quedarían inaccesibles, eterna o temporalmente, para cualquier navegante-observador. ¿Cual es el problema con Arrenia II y con todo fractal infinito que intente ser una simulación de la realidad?. El problema esencial es ontológico. ¿Qué ocurre si un navegante-observador de esa simulación se encuentra con otro navegador-observador?. ¿puede eso ocurrir?. Y en el caso de que si pudiera ocurrir, ¿podrían interactuar?.

La prueba de que nuestro universo no es una simulación informática, ni nada parecido, es que los navegantes-observadores pueden encontrarse realmente e interactuar. Seres con su propia conciencia, seres inteligentes que te observan, mientras tú les observas a ellos, que te saludan, que te hablan. En una simulación, sólo navega-observa el que está fuera de la simulación. nunca quien está dentro de ella. No se puede nadar y guardar la ropa al mismo tiempo.

Saludos

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Primer siglo sin Einstein en la Era de Acuario: El origen de la inercia

Posted by Albert Zotkin en enero 26, 2018

¿Es pronto aún para evaluar los estragos causados por las teorías de Einstein (la general y la restringida) en el árbol de la ciencia y la tecnología?. En realidad, el señor Einstein no tuvo toda la culpa de que sus teorías se implantaran como paradigma actual de la física teórica, y más concretamente de la física de la gravitación universal. De hecho, aún estamos sin saber qué es realmente la gravedad, y una teoría cuántica de la gravedad parece aún algo utópico de alcanzar. Ningún avance tecnológico se ha producido basado en los dictados de la Teoría General de la Relatividad de Einstein, y menos en la Restringida o Especial. Por ejemplo, la cacareada afirmación de que el sistema de geolocalización global GPS funciona gracias a que tiene incorporadas rutinas para hacer correcciones relativistas basadas en las teoría de Einstein es falsa. Se ha demostrado, no sólo que el GPS puede funcionar correctamente sin esas correcciones relativistas, sino que son innecesarias, y lo único que consiguen es complicar todo el proceso computacional para al final dar el mismo resultado que da la física clásica de Newton, aunque, eso sí, con el efecto Sagnac debidamente calculado y tenido en cuenta. Por cierto, un efecto Sagnac que las teorías de la relatividad de Einstein no pueden explicar, por mucho que se empeñen sus santones en convencernos de lo contrario.

Efectivamente, la relatividad de Einstein tiene santones (defensores a ultranza de sus dogmas) como cualquier religión o secta. La enrevesada matemática de la Relatividad General hace casi imposible, no ya para un profano, sino para cualquiera que se llame experto en la materia, usarla con éxito para el cálculo práctico de algo en concreto. Con las ecuaciones de Newton para la gravitación se puede llegar hasta resolver analíticamente el problema de los dos cuerpos, y el problema de los tres cuerpos hasta se puede resolver para ciertos casos y condiciones iniciales sin dar soluciones caóticas. Con la Relatividad General de Einstein es prácticamente imposible resolver nada, y un problema de multi-cuerpo, como es el de la gravitación a nivel de galaxias y cúmulos, se hace intratable ad infinitum. De hecho el legado de Einstein consiste en que gozamos de una serie de anomalías y paradojas que lo único que consiguen es poner palos en la rueda del progreso científico, porque se dedica mucho esfuerzo intelectual, de recursos humanos y económicos a falsar temas teóricos que lo único que consiguen es bloquear más aún las mentes hacia el entendimiento y el avance científico real. Ejemplo de esas anomalías es la llamada materia oscura, un conundrum que consume grandes cantidades de recursos para ser esclarecido (intentan por todos los medios descubrir las partículas de materia oscura). Pero no quieren darse cuenta, que la única forma real de resolver ese enigma consiste en desechar la Relatividad General y proponer un modelo mejor, otra teoría de la gravitación que prediga el mismo efecto, pero sin materia oscura, y que sea capaz también de predecir otros efectos gravitacionales explicados y/o inexplicados por la teoría reinante actual. El problema de desechar la Relatividad General es que está demasiado integrada en los fundamentos de la física actual, y desecharla implicaría derribar todo el edificio, y nadie está dispuesto a derribar su casa ni su centro de trabajo sin tener garantizado otro mejor al que acudir a trabajar o a vivir, en eso consiste la definición de paradigma.

Pero, la cuestión que me ha movido hoy a escribir este pequeño artículo no es otra que el tema de qué es la inercia, y como encaja dentro de la gravitación universal. A nadie se le debe ocultar el hecho de que a la física clásica de Newton se le escapan muchas cosas, porque el diablo está en los detalles, aunque básicamente la podemos considerar correcta. Una de las cosas que se le escapa es por qué existe la inercia. A menudo se dice que la ciencia debe describir hechos. nunca explicar sus causas. Pero, me parece a mi que eso lo dicen siempre aquellos ignorantes que son incapaces de saber las causas científicas. ¿Por qué es más importante saber las causas que describir sus efectos?. Por la sencilla razón de que sabiendo la causa puedes explicar más de un efecto. Es decir, una única causa puede ser el origen de muchos efectos diferentes, que aparentemente parecían inconexos. Por ejemplo, la física de Newton no predice correctamente el funcionammiento de un giroscopio, aunque a primera vista pudiera parecer lo contrario. Observemos con atención cómo el siguiente giroscopio, cuando está en funcionamiento, parece que sea capaz hasta de levitar:

En un giroscopio no sólo existe inercia giroscópica, también existe la llamada precesión y la llamada nutación. Pero todo esos efectos tienen una única causa. Una causa que, simple y llanamente, nos está diciendo que la gravedad posee una velocidad finita de propagación, aunque es muchos miles de ves más grande que la velocidad de la luz en el vacío.

Veamos ahora un bonito ejemplo de cómo la velocidad de la gravedad es finita y más grande que la de la luz. Desde hace ya más de un siglo se viene afirmando que la Relatividad General de Einstein predice con pasmosa exactitud la precesión extra del perihelio del planeta Mercurio que la física clásica de newton es incapaz de predecir. Eso es correcto, esa predicción es muy exacta, pero lo que a menudo se olvida, o peor aún se ignora, es que antes que Einstein ya hubo alguien, un tal Paul Gerber, que pudo predecir con la misma precisión, si cabe, lo mismo, aunque desde planteamientos muy diferentes. En su documento histórico “Die Fortpflanzungsgeschwindigkeit der Gravitation” publicado en Annalen der Physik, Vol. 52.¡, nos detalla minuciosamente todos sus pasos y fundamentos hasta llegar a su famoso Potencial Gravitatorio de Gerber, FG, cuya ecuación posee el siguiente aspecto

\displaystyle  \Phi_G(r)=-{\frac {GM}{r\left(1-{\frac {1}{c}}{\frac {dr}{dt}}\right)^{2}}} (1)
donde M es la masa del cuerpo central, r es la distancia del cuerpo test (de masa insignificante comparada con M) al centro de M, c es la velocidad de la gravedad, que en este supuesto de Gerber, coincide con la velocidad de la luz, y donde dr/dt es la velocidad radial del cuerpo test que gravita alrededor del cuerpo principal (Mercurio alrededor del Sol, por ejemplo). Y si expresamos esa ecuación desde una expansión binomial tenemos esta otra:

\displaystyle  \Phi_G(r)=-{\frac {GM }{r}}\left[1+{\frac {2}{c}}{\frac {dr}{dt}}+{\frac {3}{c^{2}}}\left({\frac {dr}{dt}}\right)^{2}  + {\frac {4}{c^{3}}}\left({\frac {dr}{dt}}\right)^{3} \dots  \right] (2)
El problema del Potencial de Gerber es esencialmente que sólo puede explicar las anomalías de precesión, pero otras predicciones de gravitación quedan bastante desdibujadas si se aplican esas ecuaciones Gerberianas. ¿Por qué?. De hecho la Relatividad General tuvo un éxito tan rotundo porque ofrecía respuestas muy revolucionarias para la época a todos esos efectos que aún permanecían inexplicados por la teoría clásica. Pero en el fondo existe algo mucho peor que todo eso. La Relatividad General venia a sustituir definitivamente a la Gravitación de Newton, ofreciendo afirmaciones sobre algo muy extraordinario llamado espacio-tiempo, y cómo una supuesta curvatura del mismo podía predecir todos y cada uno de los fenómenos y efectos conocidos y por conocer del universo entero. La mente humana quedó definitivamente seducida por algo encantador y de una belleza matemática sin igual. Sin embargo, a pesar de esa obnubilación del ánimo y la mente racional debida a las artimañas relativistas, aun es posible recuperar la sensatez racional y entrever de qué va todo esto.

El potencial de Gerber es básicamente el potencial gravitatorio de Newton pero con un factor de retardo debido a que la velocidad de la gravedad es considerada finita. Gerber, y después Einstein, nos dice que esa velocidad de la gravedad es igual a la velocidad de la luz, c. En cambio, Newton quedó estupefacto al verse forzado a admitir que su gravitación universal solo podía funcionar si la velocidad de propagación de la gravedad era considerada infinita, es decir, instantánea. Pues mire usted por donde, que no va a ser ni una cosa ni la otra, sino que en el termino medio está la virtud. Es decir, ni infinita ni la velocidad de la luz c, sino una magnitud intermedia que podría ser miles de veces c, según los casos. Y la razón de todo esto la tiene el momento cuadrupolar del Sol. Se lanzó de una forma demasiado aventurera la Relatividad General de Einstein a explicar la precesión extra del perihelio de Mercurio, sin que en principio se supiera cual era el momento cuadrupolar del Sol. De hecho, aún hoy en día se desconoce el valor exacto de ese momento cuadrupolar del Sol, y esa ignorancia hay que “agradecérsela” al paradigma actual, que nos impide hacer sustituciones en fundamentos de física teórica. Aceptar que la precesión observada del perihelio de Mercurio se debe enteramente al momento cuadrupolar del Sol sería enterrar definitivamente la Relatividad de Einstein. Algo tan revoluoinario y escrito con matemáticas tan bellas, tirado a la papelera por algo que nadie quería mirar de frente y con los ojos bien abiertos, preferían la sopa boba del dogmatismo irracional, que es la que les da de comer. Al final, siempre queda la física de Newton, pero alterada con factores, que según los casos explican y predicen todos y cada uno de los efectos y anomalías. Este momento cuadrupolar nos dice que el Sol al girar deja de ser una esfera perfecta y presenta cierto achatamiento en los polos, adquiriendo una forma oblonga, lo mismo que le pasa al planeta Tierra, pero de forma aún más pronunciada.

Presentemos ahora el momento cuadrupolar del Sol como factor de corrección aplicado a un potencial Newtoniano F(r): La formula general para los distintos momentos es la siguiente

\displaystyle \Phi(r) = -\frac {G M }{r}\left[1- \sum_{n=1}^{\infty} \left(\frac{R_s}{r}\right)^2 J_n P_n (\cos \theta)\right] (3)
En coordenadas polares (r, ?, f), donde Rs es el radio del Sol, Pn son polinomios de Legendre de grado n, y Jn son los distintos coeficientes para modelar las distorsiones de la esfera en sus diferentes grados. El momento cuadrupolar de grado 2, el J2, es el que explica casi en tu totalidad la anomalía del perihelio de Mercurio.

Ya empezamos a vislumbrar ciertas similitudes entre el potencial de Gerber, FG, expresado en las ecuaciones (1) y (2) y el potencial gravitatorio Newtoniano corregido F(r). Efectivamente, lo que para Gerber era un retardo gravitacional de la propagación, aquí es ahora un simple momento cuadrupolar. Por lo tanto, lo que antes era una velocidad de la gravedad igual a la de la luz c, ahora es aquí una velocidad Newtoniana instantánea, como clásicamente se ha de considerar, o también como una velocidad superlumínica muy superior a c. Es más que evidente que en las ecuaciones (1) y (2), el factor que está entre corchetes es una corrección multipolar del campo gravitatorio, y dentro de ella se encuentra el sumando cuadroplar que es muy significativo para el caso del Sol como cuerpo central respecto de la órbita de Mercurio. Por esa razón, la llamada gravedad de Gerber no puede ser aplicada para predecir otros efectos distintos, como la deflexión de la luz, etc, ya que, como digo, el factor entre corchetes sólo corrige la precesión de satélites alrededor de cuerpo central, y el campo gravitatorio sigue siendo el clásico Newtoniano.

¿Cuál es el problema?. Si el valor exacto del momento cuadrupolar del Sol sigue siendo desconocido, y a fecha de hoy sabemos que sigue desconocido, ¿en qué lugar queda la Relatividad General, si toda la anomalía de la precesión del perihelio de Mercurio puede ser explicada desde el conocimiento exacto del momento cuadrupolar del Sol y con sólo la física clásica de Newton?.

APÉNDICE: Y para aquellos incrédulos que aún se resisten a admitir que la velocidad de la gravedad es miles de veces mayor que la velocidad de la luz en el vacío, aquí va un pequeño apéndice final: Demostraré que la velocidad de la gravedad se puede deducir incluso observando un péndulo simple batiendo segundos en la superficie terrestre:

1. El potencial gravitatorio clásico en la superficie de la Tierra viene dado por la ecuación F = – GM / R, y la de la intensidad de la gravedad por g = G M / R2

2. Por otro lado, sabemos ya que el potencial gravitatorio puede ser expresado asi:

\displaystyle  \Phi= -\cfrac{G\ M}{R}= -\cfrac{c^4}{c_g^2}    (4)
donde c es la velocidad de la luz, y cg es la velocidad de la gravedad, en el sistema gravitatorio terrestre. Y eso indica que la intensidad de la gravedad se puede expresar también así:

\displaystyle  g= \cfrac{G\ M}{R^2 }= \cfrac{c^4}{R c_g^2}    (5)
3· Dispongamos ahora de un péndulo simple, de longitud de hilo L, en la superficie terrestre, que bata segundos. Su periodo de oscilación será:

\displaystyle   T=2\pi {\sqrt  {L  \over g}}\,  (6)
4· Sustituyendo g de ecuación (5) en ecuación (6), y despejando cg tenemos:

\displaystyle  c_g=\frac{T c^2}{2 \pi  \sqrt{L R }}  (7)
5. Y como hemos dispuesto el péndulo para que bata segundos, su periodo será de T = 2 s, por lo que la longitud de su hilo será:

\displaystyle      L = g\left( \frac {T}{2\pi } \right)^2  = 0.994 \;\; \text{m}  (8)
6. Simplificando la ecuación (7), y sin perder de vista el correcto análisis dimensional:

\displaystyle  c_g=\frac{c^2}{\pi  \sqrt{0.994  R }}  (9)
7. Sólo resta introducir los valores de las magnitude de c y R (radio de la Tierra) para saber la velocidad de la gravedad en la superficie terrestre.

\displaystyle  c = 3 \times 10^8\;\; \text{m/s} \\ \\  R = 6.378  \times 10^6 \;\; \text{m} \\ \\ c_g=\frac{(3 \times 10^8)^2}{ \pi  \sqrt{0.994  (6.378  \times 10^6) }}= 1.13778\times 10^{16}\;\;  \text{m/s} \\ \\ \\  c_g=3.79259\times 10^7 c  (10)
Es decir, si mis cálculos no son incorrectos, obtenemos, en la superficie de la Tierra, una velocidad de la gravedad igual a casi 38 millones de veces la velocidad de la luz c.

Saludos

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Aprendiendo a sombrear con gravitones en las cercanias del pulsar binario PSR 1913+16

Posted by Albert Zotkin en diciembre 3, 2017

A menudo se afirma que el decaimiento de las órbitas de los pulsares binarios constituye una prueba de la existencia de ondas gravitacionales tal y como predice la Teoría General de la Relatividad de Einstein. Y se conforman con admitir que eso sólo sería una prueba indirecta de tal existencia.

Hoy vamos a viajar hacia la constelación del Águila. aquilaDejaremos atrás a su estrella más brillante, Altair, que sólo se encuentra a 17 años-luz de nosotros, y nos adentraremos a una profundidad de unos 21 mil años-luz, pero sin salir de la Vía Láctea. Nos situaremos en las inmediaciones de un pulsar binario muy conocido, el PSR 1913+16, cuya localización exacta en el cielo es ascensión recta : 19h 13m 12.4655s declinación : 16° 01′ 08.189?. Este pulsar binario está formado por dos estrellas de neutrones, que orbitan en dos órbitas elípticas alrededor de un baricentro común (centro de masas) en el mismo plano.

Ese par de estrellas de neutrones se mueve cada una en su órbita elíptica según las leyes de Kepler. En cada instante las dos estrellas se encuentran en oposición, formando una linea recta junto con el baricentro (centro de masas). El periodo de cada órbita es de unas T = 7.75 horas, y se cree que ambas estrellas poseen casi la misma masa M = 1.4 masas solares. Sus dos órbitas son bastante excéntricas. La separación mínima cuando se encuentran en sus respectivos periastros es de d = 1.1 radios solares, y la separación máxima, cuando se encuentran en sus respectivos apastros es de D = 4.8 radios solares.

Ayer hice esta pequeña animación en flash que simula el pulsar binario PSR 1913+16. Usé un sencillo actionsscript y algunas figuras geométricas simples. Pero, lo más importante que cabe decir es que no programé el decaimiento de las dos órbitas. Ese decaimiento emerge naturalmente del cómputo de las posiciones de ambos cuerpos. La pregunta es ¿por qué emerge decaimiento orbital en esos dos cuerpos?. La respuesta está en la capacidad de los registros de las variables que usa el actionscript (programa informático de flash). Usando las leyes de Kepler para esos cómputos, resulta que a cada paso evolutivo del sistema se pierden algunos decimales de precisión en las variables resultantes que serian necesarios para mantener las órbitas estables en su tamaño original. Al cabo de unos cuantos pasos de evolución del sistema, obtenemos un notable decaimiento de las órbitas. El actionscript de flash nos ha proporcionado una idea muy intuitiva de en qué podría consistir la gravedad cuántica, o por lo menos un aspecto de la misma. Sí, la gravedad cuántica tendría mucho que ver con la pérdida de información que la naturaleza necesitaría para mantener la estabilidad de sus sistemas orbitales. Pero, si nos fijamos también en la precesión de los periastros de ambos cuerpos de ese sistema gravitatorio binario, vemos que esa precesión podria deberse al hecho, inadvertido en la astrofísica oficial, de que existe sombra gravitacional, la misma que explica la precesion total del perihelio del planeta Mercurio, la misma que explica lo que la astrofísia oficial se empeña en llamar materia oscura, la misma que explica la anomalía de flyby , la misma que explica la anomalía de las sondas Pioneer mejor que la explicación oficial.

En resumen:

  1. El decaimiento orbital en los sistemas gravitatorios se debe al hecho irrefutable de pérdida de información cuántica en sus procesos computacionales.
  2. La precesión total del periastro de las órbitas en los sistemas gravitatorios se debe a la sombra gravitacional que los cuerpos másicos producen al paso de los gravitones, de forma muy similar a cómo los cuerpos opacos producen las sombras tras ellos al paso de los fotones. La sombra gravitacional produce un acercamiento efectivo del centro de masas del sistema hacia el cuerpo orbital test, y por lo tanto, una aceleración extra de su velocidad orbital.

Ahora explicaré brevemente la pieza principal de código en actionscript que genera esa simulación:

function update(m) { var cm_x; var cm_y; if(_root.r_frame==null){ cm_x=Stage.width/2; cm_y=Stage.height/2; }else{ cm_x=_root.r_frame._x; cm_y=_root.r_frame._y; } var r = Math.sqrt(Math.pow((m._x-m.target_body._x),2)+Math.pow((m._y-m.target_body._y),2)); var accel = 30*target_body.mass/Math.pow(r,2); var cosx=(m._x-m.target_body._x)/r; var cosy=(m._y-m.target_body._y)/r; var accel_x = accel*cosx; var accel_y = accel*cosy; var s=1; m.speed.x-=accel_x; m.speed.y-=accel_y; m._x+=m.speed.x-cm_x+Stage.width/2; m._y+=m.speed.y-cm_y+Stage.height/2;

s=(m._y-m.target_body._y)<0?-1:1; m._rotation=s*Math.acos(cosx)*180/Math.PI90; }

La función update toma como único parámetro al clip m, que representa a uno de los dos astros del sistema, y que tiene una serie de propiedades predefinidas, como sus coordenadas espaciales _x, _y, o su su masa m. Cuando pasa por el render de flash un frame, la función update actua sobre cada uno de los dos clips que representan a las dos estrellas de neutrones del sistema y actualiza sus coordenadas relativas al centro de masas. Es importante resaltar que el movimiento de los dos cuerpos, aunque aparentemente parecen trazar movimientos elípticos que cumplen las leyes de Kepler, en realizad sus trayectorias no son elipses, porque decaen. Por lo tanto, no uso ecuaciones de elipses sino que todo nace la ecuación de Newton de la aceleración que es inversamente proporcional al cuadrado de la distancia y directamente proporcional a la masa del otro cuerpo. ¿Cómo se actualizan las coordenadas espaciales de cada astro?. La idea es simple. Desde cada frame a la coordenada _x hay que sumarle o restarle la componente de velocidad speed.x, y lo mismo para la coordenada _y. Vectorialmente hablando, sería obviamente, para cada frame, calculamos la aceleración de cada astro y la sumamos a la velocidad, y después sumamos la velocidad al vector posición. Estas sumas son coherentes dimensionalmente porque a cada frame se está considerando un paso diferencial muy pequeño de cada una de esas variables.

Por lo tanto la razón por la que esas órbitas decaen, no está escrita en la ley universal de gravitación, sino que es un artefacto del hardware que ha de ejecutar fisicamente el programa. Las variables de aceleración, velocidad, solo pueden ejecutarse fisicamente si poseen precisión limitada a su registro fisico. Si son registros que almacenan números de coma flotante, pueden llegar a una capacidad de hasta 64 bits por registro. Por lo tanto, puesto que la Ley Newtoniana implica, como mínimo, el cálculo de raíces cuadradas para hallar las coordenadas de posición, resultará siempre en una pérdida de precisión al ser almacenada en los registros finitos del hardware.

¿A dónde nos lleva todo esto?. Nos lleva al hecho de que la naturaleza no necesita ondas gravitacionales, ni materia oscura, ni energía oscura, ni nada que se le parezca para funcionar. Todo es cuestión de elegir los modelos teóricos que mejor la describen a cualquier escala. La naturaleza simplemente computa sus estados a partir de sus estados anteriores, pero eso sólo lo puede hacer si su precisión a cada paso (quizás a cada tiempo de Planck) no es infinita. Nuestro universo se parece mucho a una simulación informática, y eso significa que su fractalidad no es infinita a cualquier escala, sino que a partir de cierto nivel, dejan de tener sentido ciertas magnitudes físicas y emergen otras que aun desconocemos.

Saludos Keplerianos a todos 😛

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